La prevención sanitaria cobra cada vez mayor importancia en las explotaciones ganaderas de Cantabria
La vacunación es una de las herramientas más importantes para prevenir enfermedades en una explotación ganadera. Además de proteger la salud de los animales, puede ayudar a reducir pérdidas económicas, mortalidad, problemas reproductivos y costes de tratamientos.
En Cantabria y en España, algunas enfermedades han cobrado especial importancia en los últimos años.
Lengua azul
La lengua azul afecta principalmente a rumiantes y se transmite mediante mosquitos del género Culicoides. Actualmente circulan en España varios serotipos, entre ellos los serotipos 1, 3, 4 y 8.
La Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Cantabria considera la vacunación una de las principales herramientas para reducir la transmisión y las consecuencias de la enfermedad.
Enfermedad hemorrágica epizoótica (EHE)
La EHE llegó a España en 2022 y desde entonces se ha extendido por buena parte del territorio peninsular.
Afecta especialmente al ganado bovino y puede provocar fiebre, lesiones, pérdida de condición corporal y, en los casos más graves, la muerte. Desde 2024 existen vacunas autorizadas en España frente al serotipo 8.
IBR y DVB
La rinotraqueítis infecciosa bovina (IBR) y la diarrea vírica bovina (DVB) pueden causar importantes problemas respiratorios y reproductivos.
La DVB, por ejemplo, puede provocar abortos, infertilidad, diarreas e inmunosupresión, además de animales persistentemente infectados que pueden mantener el virus dentro de la explotación.
La prevención mediante vacunación, junto con una buena bioseguridad y control sanitario, es una herramienta fundamental para reducir su impacto.
Enfermedades respiratorias
Las enfermedades respiratorias son especialmente importantes en terneros y animales jóvenes. Estudios científicos estiman prevalencias de entre aproximadamente 2% y 20%, dependiendo del sistema productivo y las condiciones de cada explotación.
La prevención puede reducir la mortalidad y las pérdidas asociadas al menor crecimiento y rendimiento de los animales.
Vacunar es prevenir
El coste de una vacuna debe compararse con el coste potencial de una enfermedad: animales muertos, menor producción, problemas reproductivos, tratamientos veterinarios o dificultades para mover y comercializar animales.
No existe un calendario de vacunación universal. El programa debe adaptarse a cada explotación y establecerse con el veterinario, teniendo en cuenta la especie, edad, sistema productivo y enfermedades presentes en la zona.